Destino: desierto de la Tatacoa parte 3.
Nuestras posibilidades estaban entre quedarnos a amanecer en Aipe para al otro dia rodar hasta Neiva o seguir rodando a pesar del cansancio, llegar a Neiva y finalmente llegar al desierto. Mientras veíamos que la chalupa se alejaba cada vez mas, lo único que pensamos fue gritar a que nos esperara y con el pito…