Vivir la ruta o contarla: Por qué apagué las pantallas para poder rodar

El dilema al que me tuve que enfrentar para seguir adelante con mi vida

¿Rodar y disfrutar o estar grabando y documentando todo el tiempo? esto fue lo que me sucedió durante este tiempo que llevo sin escribir. Últimamente, me he decantado más por la primera que por la segunda, pero a veces recuerdo que escribir y editar también evocan los buenos momentos vividos en la ruta… esto sí que ha sido todo un dilema.
Creo que he rodado más de lo que llegué a imaginar, más de lo que estaba acostumbrado ahora que lo pienso,

Igual creo que han sido varias razones por las que estuve alejado, pero una de ellas diría que fue conseguir un trabajo estable. Suena un poco raro, muchas personas dicen que con un trabajo estable la vida es más tranquila, tienes mayor control de tu vida, sabes a que horas comienzas a trabajar y cuando terminas, cuando serán tus próximas vacaciones o tus días libres, o cuánto dinero vas a ganar a fin de mes; eso es bueno, te da tranquilidad en muchos aspectos de tu vida, pero en realidad para mí, para mi manera de vivir la vida fue como estar condenado a vivir una rutina donde lo único que medio me sacaba de esta rutina era estar a bordo de mi motocicleta, pero esta vez no tanto para disfrutarla si no como una válvula de escape.

Moto-terapia como le decimos los locos que andamos sobre las 2 ruedas. Y es que no lo niego, han sido 3 años de muchos cambios en su mayoría positivos, rutas a varias partes del país, mayor flujo de dinero para financiar mis aventuras, la llegada de mi compañera de rutas y aventuras… y no estoy hablando de una moto, es una personita que llegó para quedarse en mi vida y de la que más adelante les estaré contando de como llego a mi vida y todo lo que hemos vivido.

Y claro también la llegada de 2 motocicletas nuevas; no quiero hacer spoiler pero han habido 2 protagonistas en este tiempo, aunque una de ellas ya estaba antes de este parón creativo viví bastantes aventuras a bordo de aquella pequeñita que de alguna manera me hizo recordar en estos inicios sobre las 2 ruedas y mi moto actual mi primer «moto grande» una moto totalmente construida para la aventura.

Pero lamentablemente todo cambio en la vida tiene un costo, en este caso el costo fue sacrificar unos hobbies para mantener otros a flote. Esta estabilidad me quitó el tiempo que usaba para escribir mis anécdotas, para ser creativo, actualizar mis redes sociales, editar mis videos.

Hablando de videos tengo al menos 15 videos, algunos de varias partes que aún no sé si editarlos, en muchas ocasiones simplemente deje de grabar porque sabía que se convertirían en material que quizás no llegasen a ser editados, a pesar de tener nuevos juguetes para acompañar mis historias como un Drone, una cámara deportiva de última generación; el tiempo para disfrutarlo realmente ha sido escaso. Por eso fue que decidí priorizar mis rutas antes que grabar, que editar, que escribir, preferí rodar, porque rodar fue lo que dio pie a este proyecto y muchos otros y se ha convertido en parte fundamental de mi vida y eso no lo quería sacrificar.

Ahora estoy en un proceso de retomar algunas cosas, por lo que decidí darle una nueva cara al blog, escribir esta historia, subir algunos videos cortos a mis redes y esperar a ver qué pasa. Aún tengo el trabajo estable y el tiempo limitado, por lo que aún no sé si seré capaz de escribir con la regularidad de antes, pero ahora tengo algo de ayuda, y esto se ha convertido en un proyecto de 2, no sé si en el futuro migrará, o cambiará de nombre, solo espero que ustedes mis fieles lectores sigan conectados, y estén pendientes de los nuevos cambios, pero también puedan seguir con las historias viejas con los relatos que le dieron vida a este espacio, mis relatos sobre 2 ruedas.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.